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Comunidad educativa

Cómo se construye una comunidad educativa “Aquello que aspiramos progresará de la justa manera por el trabajo de cada uno de vosotros”....

miércoles, 15 de marzo de 2017

Comunidad educativa

Cómo se construye una comunidad educativa

“Aquello que aspiramos progresará de la justa manera por el trabajo de cada uno de vosotros”.
Rudolf Steiner

La primera reflexión que debemos abordar es sobre la necesidad de comprender la labor educativa como una especie de intermediaria entre el mundo físico y el mundo espiritual; en esta labor no estamos solos, contamos con el apoyo de las potencias espirituales que guían nuestros esfuerzos.

Estas entidades son las que nos orientan, nos inspiran y nos ayudan a intuir, nosotros debemos percibir la importancia y la trascendencia de nuestra tarea, Rudolf Steiner define a la fundación de una escuela como “un acto solemne de orden cósmico”.

En las escuelas de inspiración Waldorf como la nuestra, la tarea pedagógica debe ser distinta de las actividades docentes que la humanidad ha venido formulando, pues las diversas épocas evolutivas nos asignan diferentes tareas como humanidad y hay que renovarnos y adquirir conciencia de lo que nos corresponde; ninguna institución tiene validez absoluta para toda la eternidad, la validez se la da su propia época.

Una escuela Waldorf es un organismo complejo y vivo, es la representación de las relaciones sociales en un microcosmos pues promueve un desarrollo individual como primer paso para un sano y equilibrado desarrollo de la comunidad; los pilares un nuestra comunidad educativa son los niños, los padres y los maestros.

Los elementos:
Los alumnos
Los padres
Los maestros
Las áreas:
derecho
economía
cultura
Los valores:
Igualdad- transparencia
Fraternidad- ética
Fundamentos- libertad

No recibimos alumnos, recibimos familias que integran una comunidad, en la que establecemos vínculos conscientes y afectivos, se reciben nuevos miembros con necesidades únicas e individuales como familias y como individuos y la escuela debe ser un centro educativo para todos sus integrantes, no sólo para los alumnos pues los padres requieren formación y capacitación, además de tener la obligación de compartir sus aptitudes y tiempo con la comunidad pues todos educamos y todos somos ejemplos en una comunidad. Estos principios rigen nuestra cultura de asociación.

Para poder desarrollarlos, resulta necesario conocer los fundamentos y desarrollarlos equilibradamente en cuerpo, alma y espíritu.

Una escuela Waldorf es un organismo vivo que deviene de un impulso espiritual y por eso prevalece, se necesitan personas comprometidas con la evolución y el desarrollo de la comunidad a través del desarrollo individual.

La labor de los maestros es acompañar a los niños en su encarnación y la labor de los padres es acompañar a la escuela en su encarnación como organismo vivo con una función social independiente de la individual de cada uno de sus integrantes.

En Bidao, nos esforzamos por fortalecer los lazos entre niños, padres y maestros; vínculos que nos permiten ofrecer a los niños un mejor ambiente para su desarrollo pues en la primera infancia lo que necesitan es estar rodeados de bondad y de belleza que promueva su desarrollo equilibrado y saludable como base para la adquisición de las herramientas individuales y sociales necesarias.

Pilar Romero
Mayte Del Riego

Marzo, 2017.

martes, 14 de marzo de 2017

Inspiración Waldorf

Algunas razones por las que la Pedagogía Waldorf es una inspiración para nosotros

“Como la flor anuncia el fruto, así la niñez del hombre es la promesa de su vida futura”
Rudolf Steiner.

Rudolf Steiner en su libro “La Educación del niño”, propone que para resolver los problemas actuales debemos atender a la naturaleza de la vida que afectan, los problemas son de la humanidad y las soluciones que se proponen deben atender a la esencia de la naturaleza humana.

Cada vida humana encierra en potencia los rudimentos de su futuro, cada una es como una especia diferente y nueva ya que nadie sabe los frutos que dará, de lo único que estamos seguros es de que dará frutos y la misión de la pedagogía es dar a los niños herramientas para colocar su flor en el mundo, de dejar su fruto y su aportación a la evolución.

La Antroposofía es la ciencia espiritual que ofrece una concepción práctica del mundo que abarca la naturaleza esencial del ser humano; es realismo, es ciencia al servicios de la vida misma; no es una teoría gris sino un enfoque auténtico de los problemas humanos actuales, es una herramienta de fomento del bienestar de la humanidad.

Sus premisas son las de un conocimiento eterno de la vida, las leyes básicas de la naturaleza humana no cambian, rigieron en el pasado como rigen ahora como regirán en el futuro, aunque se van mejorando es necesario respetar lo que existe.

Lo primero que vemos, el cuerpo físico, es sólo una parte del niño, una parte visible que se encuentra regida por las leyes que rigen la vida material, esta integrado por sustancias y energía, igual que el mundo inanimado, se mezclan, se combinan y se desintegran igual que todos los demás cuerpos, somos minerales como las piedras; si atendemos a la naturaleza divina y espiritual del hombre, los seres vivos compartimos un cuerpo más que se llama etéreo; este cuerpo es la fuerza vital, lo constituyen los líquidos del cuerpo, la circulación de la savia, es el que construye el cuerpo físico, es el encargado de la organización de las sustancias en función de la vida.

El tercer miembro constitutivo del ser humano es el cuerpo sensible o astral, en este encontramos el dolor o el placer, el instinto, los deseos y las pasiones, se llama sensible por que es el de las sensaciones, que a diferencia del dolor o el placer o el instinto que tienen los animales, los humanos no sólo reaccionamos sino que tenemos un proceso interior al recibir un estímulo, este cuerpo lo tenemos en común nomas con los animales, es el vehículo de la vida emotiva.

El cuerpo etéreo es una estructura energética, fuerzas activas, no materia. El cuerpo sensible es una estructura de imágenes, luz y color, contiene y trasciende los otros dos cuerpos y en el ser humano es como un huevo. Hasta aquí, lo único que nos diferencia de los animales es la forma del cuerpo sensible o astral.

Los seres humanos tenemos un cuarto elemento que nos integra que es el YO, eso que nadie más tiene, que es único e individual y lo podemos imaginar como el jinete del caballo y el caballo de los seres humanos son los tres cuerpos iguales a los de los animales, las plantas y los minerales.

Este YO es el vehículo por el que Dios se manifiesta dentro de nosotros, a diferencia de los animales que sólo pueden ver la existencia de Dios en los fenómenos de la naturaleza, nosotros tenemos ese YO que es la expresión del alma superior y por poseerlo estamos en la cúspide de la creación.

La consciencia moral es la influencia del YO sobre el cuerpo etéreo, con la experiencia y la comprensión de lo que debe de hacerse y lo que debe de evitarse.

El aprendizaje corresponde al cuerpo astral pero las transformaciones del temperamento, del carácter y la mejora de la memoria son transformaciones del cuerpo etéreo, esto sólo se logra cuando entramos a una disciplina superior.

En la medida en la que incorporamos algo nuevo al cuerpo etéreo, lo vamos transformando, es desde aquí que promovemos la salud, desde el equilibrio y desarrollo del cuerpo etérico.

El educador trabaja sobre los cuatro miembros constitutivos de la naturaleza humana, por eso es fundamental conocerlos a la perfección, su desarrollo en cada etapa y la función de acompañamiento de los maestros en cada una, pues la educación debe basarse en este conocimiento.

Esta es una de las razones por las que en Bidao, nos inspiramos en la Pedagogía Waldorf pues los niños son recibidos como seres espirituales con sabiduría propia y nuestra labor es únicamente acompañarlos y mostrarles herramientas útiles para su futuro desarrollo tanto individual como social.





Pilar Romero
Mayte Del Riego
Del libro La Educación del Niño de Rudolf Steiner

Marzo, 2017.